EDUCACIÓN Y ENGAÑO: Dictado de cursos sin aval oficial
Oferta de Cursos NO avalados por una autoridad educativa
Artículo publicado el 7 de Marzo en la sección profesionales del diario La Capital

Asistimos en estos tiempos a una importante cantidad de oferta de cursos de formación y educación en distintos temas entre los cuales se incluyen algunos ligados a la actividad de la profesión veterinaria. Habría hoy en Rosario nuevamente alguna institución que estaría ofreciendo el dictado de cursos de auxiliar de veterinaria.
Este Colegio Profesional ha denunciado en distintas oportunidades, alertando a la población, que no reconoce ningún curso, taller o tecnicatura dictada por privados que otorgue certificados de estudio como “auxiliar de veterinaria” o “ayudante veterinario” porque los mismos no están avalados por autoridad educativa nacional o de la Provincia de Santa Fe.No nos queda duda que cuando aparecen este tipo de cursos son, por las razones expresadas precedentemente, un importante engaño para la sociedad.
Varios Colegios Profesionales Veterinarios como el de Córdoba, San Luis y Mendoza entre otros han denunciado en diferentes oportunidades la actividad de este tipo de institutos en sus provincias. Los colegas han planteado que son muchas las consultas que reciben en la sede del colegio donde más de una vez vienen a inscribirse“personas que han cursado desde el año al año y medio en estos lugares”. Todos vienen con información ambigua, desesperados y engañados por la publicidad sin haber leído la letra chica de los cursados.
La importancia de la idoneidad
Reivindicamos el derecho constitucional de enseñar y aprender, que no es lo mismo que reconocer o aceptar idoneidades o licencias que solo otorga el Estado en el marco de la ley de educación. La enseñanza y el aprendizaje que no tenga el reconocimiento ni el aval del Estado no puede otorgar licencias o idoneidades reconocidas solo por ley.
La promoción de estos cursos aunque se digan “privados”, sin la expresa y permanente aclaración de que no habilitan ni revisten el carácter de “título reconocido por el Estado”, se constituye siempre en una publicidad engañosa que atenta contra la fe pública, afectando el derecho del consumidor y la propia defensa de la competencia.
La confusión de lo que es el verdadero “rol docente” con la industrialización de la enseñanza, afecta negativamente a los destinatarios de la misma, promoviendo de alguna manera el fracaso de su expectativa laboral; e impulsa a excederse en la práctica de sus conocimientos pudiendo llegar al ejercicio ilegal de las profesiones (Art. 247 del Código Penal).
