Suipacha 347, Rosario
info@cmvsf2.org
+54 341 4399814 / 4375353
+54 9 341 5707957

Alerta Inundaciones. Novedades Medicina Agrícola: salud mental y estrés

Las inundaciones y los desastres naturales en la Medicina Agrícola

Uno de los temas más trascendentes en Medicina Agrícola, son las situaciones de desastres naturales (inundaciones, incendios, sequías, tornados). Estos, no sólo afectan el patrimonio económico de los productores, trabajadores y profesionales. Sino también impactan en su salud física y psíquica.
A pesar de que muchas vidas de productores y trabajadores rurales se pierden durante estos eventos. En algunos casos la consecuencia en la salud suele verse a mediano y largo plazo. Generando decesos mucho tiempo después de ocurrido el desastre.

 

El estrés de los trabajadores rurales

Desde hace varios años informamos periódicamente, sobre el estrés al que se ven sometidos los productores y la importancia de prevenirlo. Las inundaciones, inclemencias climáticas o incendios que están ocurriendo, son uno de los ejemplos del porqué la actividad agrícola es más estresante y exigente que otras actividades laborales.
En este triste contexto actual de inundaciones, y acompañando el trabajo de las instituciones, organizaciones y organismos oficiales relacionados al medio productivo rural, que brindan información. Estamos brindando información sobre cómo  prevenir y preservar la salud (en este caso, mental) de los actores rurales y la familia rural. En otras palabras, durante las inundaciones,  cuidar cultivos y animales es importante. Pero más lo es, cuidar al productor y trabajador rural.
El alto nivel de estrés que pueden estar viviendo los afectados, requiere gran atención. De esta manera, un productor estresado tiene hasta 3 veces más posibilidades de sufrir un accidente durante sus tareas.
 


Recomendaciones para cuidar la salud mental en emergencias
Ministerio de salud de la Nación

Si bien las grandes emergencias o desastres (como la inundación) producen efectos sobre la salud física. También impactan en la salud mental y el bienestar de personas, familias y comunidades afectadas.
Para sobrellevar mejor estas situaciones críticas, podemos proteger nuestra salud mental y disminuir el riesgo de desarrollar trastornos más serios y duraderos, siguiendo algunas recomendaciones sencillas y eficaces que pueden ponerse en práctica, ya sea para nosotros mismos o para apoyar a familiares y allegados.

Reacciones esperables de las personas víctimas de  inundaciones, incendios, etc.

– Estado de alerta, de sobresalto, hipersensibilidad a los ruidos.
– Irritabilidad, rabia, cambios bruscos del humor, nerviosismo, ansiedad, angustia, ganas de llorar.
– Sentimientos de miedo, impotencia, tristeza, frustración, cansancio, desgano, desinterés, falta de voluntad, culpa.
– Alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas) y del apetito.
– Diversos malestares físicos: dolor de cabeza, tensión muscular, mareos, náuseas, dolor de pecho, taquicardia, dificultad para respirar, sudor excesivo, etc.
– Conflictos interpersonales, discusiones en el trabajo o en la familia. Cuando por el desastre las personas deben permanecer en centros de evacuados, pueden generarse situaciones de gran conflictividad.
– Aumento del consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas.
– En los niños es común que pierdan pautas madurativas ya adquiridas, como caminar, hablar, ir solos al baño, etc. Por otro lado, pueden manifestar miedo a separarse de sus adultos de confianza.
– En los adolescentes pueden aparecer conductas que los ponen en riesgo, aislamiento, sentimientos de impotencia o de omnipotencia.

Recomendaciones

– Buscar apoyo en otros afectados, familiares y amigos, con quienes poder conversar y expresar lo que nos sucede, manifestar nuestros sentimientos sin esconderlos o reprimirlos, permitirse “estar mal”.
– Realizar actividades que nos hagan sentir útiles, participar en la organización de las tareas de reconstrucción.
– Pedir información acerca de los lugares y organismos a donde recurrir para resolver las diferentes necesidades y problemáticas.
– Realizar ejercicios físicos suaves y otras actividades que nos resulten placenteras. Conectarnos con los seres queridos, con los vecinos, con nuestras mascotas.
– Descansar y dormir lo suficiente. A su vez, tratar de comer bien y regularmente, aunque no tengamos apetito.
– Tomar pequeñas decisiones cotidianas, proponernos objetivos que se puedan cumplir, no intentar hacer todo a la vez.
– No escapar al malestar o al sufrimiento consumiendo alcohol o drogas.
– Organizar el tiempo y mantenerse ocupado, retomando lo antes posible las rutinas y actividades cotidianas.
Fuente: http://www.msal.gob.ar/dinesa/index.php?option=com_content&view=article&id=186:recomendaciones-frente-a-las-inundaciones&catid=4:destacados-slide186


La importancia del papel de los profesionales de la actividad rural. 

Los ingenieros agrónomos y los veterinarios son actores claves para prevenir, ya que ellos por su permanente interacción con clientes, productores, trabajadores,  colegas. Los mismos pueden brindar estas  recomendaciones, fomentando el cuidado mental de todos los partícipes de la producción rural.
En el medio rural la ayuda para sobrellevar situaciones de estrés (salud mental), puede tardar mucho o nunca ser solicitada, ya que puede ser vista como un signo de “debilidad” por parte de quien padece el estrés y sus efectos. Por ello es importante que la familia y quienes trabajan o se relacionan con el afectado, estén alertas ante conductas extrañas, signos de depresión, etc., para buscar  apoyo profesional.
Por último es importante que las organizaciones de productores, entidades gremiales rurales, organismos oficiales, facultades de veterinaria y agronomía, cooperativas, etc., investiguen, trabajen y difundan información sobre estos temas, ya que por su cercanía con la gente de campo, lograrían efectos muy positivos con mínimos recursos.

Autor: Dr. Marcos Grigioni