Relaciones laborales entre profesionales

Las relaciones laborales (como un capítulo más de las relaciones humanas) son tema de creciente complejidad en los tiempos que corren. Requieren por ello especial atención por parte de todas las organizaciones, incluido el CMVSF2.

Lo primero que nos viene a la mente cuando hablamos de RELACIONES LABORALES y pensamos en el tema, es diferenciar si tal o cual situación se trata de un contrato de trabajo o una locación de servicios, dado que tal vez sean estas dos, las formas más comunes de relación laboral.

No obstante, existe una variada gama de formas de relaciones laborales entre profesionales. A modo de ejemplo podemos citar:

  • Contrato de Trabajo(Art. 4 Ley 20744)
  • Locación de servicios (Código Civil Art. N° 1251)
  • Sociedades comerciales comprendidas en la Ley N° 19950 y sus modificatorias y ampliaciones (Soc. Simple -ex de hecho-, S.R.L., S.A., etc.)
  • Contratación para locación de espacios de trabajo en forma mancomunada. (varios profesionales alquilan una propiedad y en ella cada uno dispone de su propio espacio para realizar su actividad profesional)
  • Contratación para compartir un mismo espacio de trabajo (situación donde un espacio de trabajo común se comparte entre varios profesionales en distintos días y horarios, pudiendo ser propietario o inquilino alguno de ellos en particular).
  • Franquicia de empresas (empresas, normalmente multinacionales que permiten la utilización de su nombre o marca para la instalación de consultorios, clínicas, hospitales, pet shops).

Los dos contextos que a entender de los autores constituyen los elementos centrales a tener en cuenta para la discusión de la problemática de relaciones laborales interprofesionales son:

  1. Las obligaciones de ley del profesional, que aparecen al comienzo de su ejercicio laboral (matricula profesional, seguridad social, aspectos impositivos).
  2. Los honorarios profesionales que son los que con criterio profesional y ético, fija el organismo estatutario y cuyo acatamiento y respeto, permitirá el cumplimiento de las obligaciones de ley.

Diferencias entre Contrato de Trabajo y Locación de Servicios.

A los efectos de definir cuáles son los requisitos o condiciones para que una relación contractual sea considerada contrato de trabajo cabe tener en cuenta, entre otras, las siguientes consideraciones:

La ley de Contrato de Trabajo N° 20.744 en su Art. 4 define al trabajo de la siguiente manera:   «Constituye trabajo, a los fines de esta ley, toda actividad lícita que se preste en favor de quien tiene la facultad de dirigirla, mediante una remuneración.»  

Lo que define al sujeto trabajador, es su condición de fuerza de trabajo personal, en una organización empresaria ajena. De modo que en situaciones dudosas, es menester ubicar dónde se encuentra la organización empresarial, quien es el titular, esto es, quien corre los riesgos empresariales y se apropia de los frutos de la actividad y cuál es el rol, que la persona trabajadora desempeña en el proceso productivo. Es dable hacer la salvedad, de que la prestación de servicios personales hace presumir, que la obligación de prestarlos reconoce su fuente en un contrato de trabajo, aún cuando se hayan utilizado figuras no laborables para caracterizar la relación (iuris tantum).

Dicho esto, pasamos a detallar cuales son los requisitos más comunes tenidos en cuenta por la jurisprudencia para considerar a una relación laboral contrato de trabajo o no, dado que existen situaciones calificables como fronterizas o dudosas que exigen un riguroso análisis de cada caso.

Para poder determinar si se está frente a una verdadera relación laboral o no, debido a que no hay un único modelo debe tenerse en cuenta lo siguiente para el correcto encuadre de cada situación:

a).-Si la persona cumple órdenes para quienes brinda el servicio o existe un número de indicios de una relación de autoridad.

b).-Si la persona cumple horarios fijos determinados.

c).-Si la persona percibe una prestación fija mensual.

d).-Si la persona tiene exclusividad en la actividad laboral.

e).-Si la persona asiste al establecimiento a quien presta el servicio.

f).-Si la persona queda totalmente al margen del riesgo empresario.

Cabe aclarar que ninguno de estos indicios por sí mismo puede ser considerado como determinante para calificar la relación. La suma de varios de ellos es la que califica la naturaleza de la relación como laboral.

El nuevo Código Civil en su artículo 1251 define el contrato de locación de servicios de la siguiente manera:

«Hay contrato de obra o de servicios cuando una persona, según el caso el contratista o prestador de servicios, actuando independientemente, se obliga a favor de otra, llamada comitente, a realizar una obra material o intelectual,  o a proveer un servicio mediante una retribución.»

El  Art. 1252 distingue la calificación, sosteniendo «se entiende que hay contrato de servicios cuando la obligación de hacer consiste en realizar cierta actividad independientemente de su eficacia.»

Luego expresa » Los servicios prestados en relación de dependencia se rigen por las normas del derecho laboral»     

Es por ello, que cualquier contratación de servicios, debe tener en cuenta estas situaciones para diferenciar si estamos ante un contrato de trabajo o una locación de servicios u obra.

Otras formas de relación laboral entre profesionales

Independientemente de lo referenciado precedentemente entre locación de servicios y contrato de trabajo, los profesionales pueden establecer otras formas de relación laboral mencionadas precedentemente en los puntos 3,4,5 y 6.

Los profesionales pueden además, para el trabajo compartido, constituir sociedades con la finalidad de desarrollar la profesión limitando su responsabilidad dentro de los fines de la sociedad (entre las más usuales SAS, SRL, SA).

En los últimos años con la finalidad de reducir costos, optimizar recursos y maximizar ganancias se han desarrollado nuevas formas de relacionarse como: Contratación de espacios comunes de trabajo para compartir, alquiler de espacio, infraestructura e instrumental para el desarrollo del trabajo profesional.

También pueden compartirse lugares de trabajo con igual o en distintos días y horarios, sin que esto genere responsabilidad recíproca entre los profesionales que lo hagan, más allá de los que puedan generarse hacia terceros.

Todas estas formas deben dar lugar a contratos de alquiler, estableciendo titularidad de instalaciones y figuras de locador y locatario de un profesional a otro con independencia de trabajo, de facturación de honorarios y de relaciones laborales entre ellos.

Es recomendable siempre tratar de establecer documentos entre las partes que claramente establezcan las circunstancias reinantes y modificarlas cuando las mismas cambien.

Nota final

Este trabajo tiene como objetivo básico servir de guía para que los profesionales puedan conocer las formas de relación laboral. Profundizando los conceptos aquí vertidos, descubrir nuevas formas de relación y adelantarse a situaciones judicializables en las que puedan verse inmersos, si actúan desconociendo los preceptos de ley.

Dres. Oscar Arce, David Boselli y Horacio Mezzadra