Propuesta para el control de los establecimientos de reproducción, cría y venta de animales de compañía

A partir del debate público respecto al funcionamiento de los Criaderos de Animales de Compañía en el ámbito de la Ciudad de Rosario el Colegio de Médicos Veterinarios de la Provincia de Santa Fe 2ª Circunscripción (CMVSF2), a través de los colegiados que integran la Subcomisión de Animales de Compañía (S.A.C.)  elevó el presente documento al Concejo Municipal de Rosario para desarrollar la visión de los Médicos Veterinarios que conformamos este Colegio.

Estamos comprometidos y acordamos con:

  • La salud pública y el concepto de UNA SALUD.
  • El Bienestar Animal.
  • Los derechos de los animales no humanos.
  • Las campañas de esterilización masivas.
  • La adopción de perros y gatos.
  • La educación a la comunidad sobre la Tenencia responsable.

Mientras que no acordamos con:

  • El maltrato animal
  • El abandono de animales en la vía pública.
  • La cría y venta de perros y gatos sin los respectivos controles públicos y privados.

Bajo este marco sostenemos que los criaderos de animales de compañía de razas puras deben continuar, pero solo bajo estricta norma  legal de control y reglamentación higiénica y sanitaria. Sabemos que todo lo que se prohíbe entra en la clandestinidad.

Según nuestras averiguaciones los criaderos estarían regulados por las ordenanzas  N° 5491/92, 8468/09 y la 7445/02.

Tal como explicamos en la nota enviada a la Presidencia el HCM, nos preocupa  observar la falencia en el control sanitario de establecimientos de reproducción, cría y venta de animales de compañía en el ámbito de la ciudad de Rosario, al igual que en casi todo el territorio provincial y nacional.

Por tal razón, sugerimos la necesidad de reglamentar estas  actividades e implementar  la figura, ya existente en el ámbito de grandes animales, del CORRESPONSABLE SANITARIO PARA ANIMALES DE COMPANIA.

Es un profesional Médico Veterinario, dedicado a la clínica en animales de compañía, habilitado para desarrollar actividades de su incumbencia, como responsable sanitario, conjuntamente con el criador en materia de sanidad animal, inscripto en el Registro creado para tal fin.

Este Registro sería compartido con el IMUSA u otra Dirección que disponga el Departamento Ejecutivo, y tiene por objeto llevar un padrón actualizado de aquellos Médicos Veterinarios que acrediten su constante formación en los distintos niveles de capacitación exigidos para ser Corresponsables Sanitarios en Animales de Compañía,   relacionados con los avances de la medicina veterinaria y las necesidades de la sociedad bajo el paradigma de UNA SALUD.

Que ello implica una actividad técnico-científica de desarrollo y perfeccionamiento constante, y su aplicación permanente en las tareas de bienestar y genética animal, adelantos científicos  y sanidad en beneficio de una mejor calidad y salud de los ejemplares.

Que deberá proporcionar informes al IMUSA o a la Dirección que indique el Departamento Ejecutivo, según la periodicidad que determine la normativa.

Además, es importante aclarar que el costo de esta corresponsabilidad  le corresponde al criador.

Que la Corresponsabilidad Sanitaria es un ejemplo exitoso de la articulación entre el Estado, los Criadores y los Profesionales, que tiene vigencia en nuestra Provincia de aproximadamente 15 años, porque se han definido las responsabilidades que le competen a cada uno de los actores.

Proponemos las siguientes responsabilidades:

 Del criador:

  1. a) Acreditar un corresponsable sanitario; b) Se le permite reproducir ejemplares aptos para la reproducción, mayores de 2 años y menores de 6 años. (Según raza y otras particularidades); c) Máximo de 2/3 lechigadas por hembra cada 2 años; d) Los cachorros se entregan con una edad mínima de 60 días, con 2 vacunas y un mínimo de 10 días posteriores a la última inmunización; e) Debe notificar al ente regulador datos del comprador: nombre y apellido, domicilio N° de DNI y N° de microchip del cachorro con fecha de nacimiento.

Responsabilidades del ente regulador:

  1. a) Emitir una patente/impuesto al propietario del ejemplar al año de vida. Si el propietario del ejemplar acredita la gonadectomía queda exceptuado del impuesto/patente, caso contrario tributa por mantener un ejemplar en condiciones para su reproducción; b) Asegurar la identificación con microchip de todos los animales gonadectomizados en organismos oficiales; c) Control en espacios públicos de identificación a los animales, los que deben justificar si son enteros el pago del tributo; d) Crear un banco de datos donde se registren los animales gonadectomizados por veterinarios de la práctica privada y las denuncias de atención de animales originados en criaderos clandestinos; e) Confeccionar formularios on-line para dicho propósito.

Responsabilidades del Colegio de Veterinarios: a) Informar por medio del formulario On-line los datos del animal gonadectomizado e identificarlo con microchip oficial; b) Denunciar la atención de cachorros atendidos que no acrediten identificación de origen; c) Crear un registro de seguimiento de criadores Municipal para registrar los cachorros que no acrediten identificación de origen y que posteriormente los involucre en el pago de la patente en caso de no proceder a la esterilización.

También en la nota, manifestamos que esta actividad se sostenga en este Municipio, porque los Médicos Veterinarios del CMVSF2 representamos a una gran parte de la población de la ciudad que piensan como nosotros, que necesitan y desean tener animales de determinadas razas y por quienes debemos velar y proteger de no ser estafados, adquiriendo animales enfermos o de cruzamientos de ejemplares que no respeten los cánones de las razas puras.

También apoyamos el trabajo genético que vienen realizando los científicos y criadores no solo en la ciudad, sino en el mundo, para atesorar el valor de sus genes y el potencial de las razas puras, que pueden perderse con la desvalorización, mal manejo y descuido por parte de quienes intentan controlar esta actividad o de personas no idóneas con opiniones que van más allá del resguardo de este trabajo tan minucioso y artesanal.

El trabajo de profesionales especializados en genética, junto a los criadores que invierten capital en tiempo y esfuerzo para resguardar este valor ancestral de nuestros animales de compañía, nos permiten tener la posibilidad que podamos compartir distintas experiencias con estos maravillosos seres, como es el caso de la necesidad de perros lazarillos para ciegos y ambliopes, perros de guardia y seguridad que nos acompañan en muchas situaciones extremas, perros de seguridad aeroportuaria, detectores de drogas y explosivos, perros para búsqueda de personas en tierra y agua, anticipar sismos, o predicciones crisis en personas enfermas de distintas enfermedades humanas (epilepsia o diabetes), y los nuevos descubrimientos de perros detectores de personas positivas a Covid-19 que se correlacionan a los test realizados.

Todos estos ejemplares de distintas razas seleccionadas a través de años de trabajo que conviven con los humanos provienen de una gran labor genético-científica que solo se pueden realizar a través de la conjunción de criadores exhaustivos y de profesionales, que dedican tiempo y esfuerzo en realizarlo. Si la humanidad prohíbe la cría de estos ejemplares se tiraría por la borda mucha información genética difícil de rescatar.

Por todos estos motivos deben continuar abiertos los criaderos, bajo estrictas pautas de bioseguridad e higiene, fiscalizadas por Médicos Veterinarios e inspectores estatales, que garanticen el perfecto cumplimiento de las normas establecidas en las ordenanzas ante citadas.

Queremos dejar establecido que de ninguna manera estamos manifestando que solo debe haber animales de razas puras, que de la misma manera se debe cuidar y tratar a un animal mestizo, que ninguno debe dejarse abandonado y sin cuidados. Que estamos a favor de la adopción, comprendiendo que no son ejes que se cruzan, después de larga trayectoria de trabajo con el vínculo humano-animal, sabemos que la abolición de los criaderos no va a llevar a los ciudadanos a adoptar, sino que van a adquirir animales de otras jurisdicciones donde les permitan criar. Corriendo el riesgo de ser estafados moral y económicamente, lo que nosotros como profesionales no podemos avalar.

En este contexto de diversidad de pensamientos tan extremos, creemos que lo más lógico y ecuánime es legislar normativas intermedias que contengan a ambos pensamientos. Nuestro aporte para romper esta polaridad es la de generar ideas que involucren al control y reglamentación de estos establecimientos bajo las normativas vigente, incluso mejorarlas, donde exista la presencia de Profesionales Médicos Veterinarios, de las ONG proteccionistas y del estado como contralor de esta triada.