Guía para la detección de SARS-CoV-2 en animales

La Dirección Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud de Nación, en conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible,  han elaborado una guía con la finalidad de establecer los lineamientos para la detección de SARS-CoV-2 en animales.

Esta guía tiene como objetivo la generación de lineamientos mínimos orientados para hacer accesible el diagnóstico de animales sospechosos de COVID-19 y construir conjuntamente información valiosa para la gestión, a partir del monitoreo de la enfermedad en animales.

En la misma es posible encontrar información técnica al respecto y los datos de las Instituciones que están realizando los estudios de investigación de COVID-19 en animales en nuestro país. Es muy importante el rol del médico/a veterinario/a en el consultorio, como también los que trabajan con animales silvestres. 

Cabe destacar que la transmisión actual del SARS-CoV-2 causante de COVID-19, ocurre fundamentalmente de persona a persona. Sin embargo, el brote original parece haberse originado a raíz de la transmisión zoonótica del virus (animal-persona), aunque se desconoce su fuente animal.

En otros países, a partir de fines de febrero de 2020, se han notificado algunos hallazgos de animales con diagnóstico positivo de COVID-19, tanto domésticos, como silvestres en cautiverio. Se sospecha que los animales contrajeron el virus por contacto con personas infectadas por SARS-CoV-2, tratándose de una zoonosis inversa.

Actualmente se desconoce el rol de los animales en el ciclo de transmisión de la enfermedad. En el caso de las mascotas, el muy bajo número de casos documentados a pesar de la masividad de la tenencia de animales domésticos, indica que lo más probable es que las mascotas jueguen un rol menor en la actual pandemia).

Finalmente, dada la alta tasa de mutación del virus, debemos estar alertas ante la posibilidad de adaptación del virus a nuevos hospedadores y ante cambios en la competencia como reservorio de algunas especies. En ese sentido, la vigilancia animal de COVID-19 resulta relevante en términos de salud pública. A su vez, el conocimiento adquirido por las investigaciones en curso contribuirá en el diseño de políticas sanitarias.